PIES DESCALZOS

¿Por qué son tan importantes los pies del bebé?

 Si nos planteamos la respuesta desde un punto de vista neurológico y sensorial, los pies de un recién nacido hasta los 8 o 9 meses tienen una sensibilidad mucho mayor que la de la mano.

Es por esta razón por la cual durante los primeros meses los pies tienen la función esencial de informar al bebé sobre el mundo que le rodea ya que toca con ellos todo los que tiene a su alcance. Tomar con las manos los propios pies, al mismo tiempo produce experiencias sobre los límites del propio cuerpo, nuevas sensaciones, y como consecuencia directa aumenta el desarrollo cognitivo. De este modo, los pies descalzos y los pies cuando son llevados a la boca contribuyen a la madurez del conocimiento de si mismo y de su entorno.

El hecho de calzar a los bebés antes de que estos caminen les priva de dicha información, de la percepción de la posición y el movimiento de los pies en relación con el espacio, lo cual juega un papel muy importante en el sistema nervioso central.

Por otra parte, el hecho de apoyar el pie descalzo en superficies de todo tipo contribuye al desarrollo muscular. Mientras que el calzado para gateo impide recibir sensaciones además de suponer un obstáculo para el libre movimiento del bebé. Esta es una razón por la cual se explica que los niños que tienen un mayor control de su cuerpo, tienden a quitarse los zapatos continuamente.

Muchos estudios llevados a cabo por podólogos, como es el caso de Podoactiva, afirman y secundan la teoría de Piaget en la que destaca la importancia de los pies descalzos en la etapa sensomotriz.

 

¿Pies descalzos = resfriado?

Muchas familias, aunque son conscientes de la importancia de que los niños vayan descalzos, lo evitan. Esto lo hacen por la creencia de que el contacto de sus pies desnudos con el suele frío les vaya a provocar un resfriado.

Pero en contra de este dicho popular, los resfriados no entran por los pies, y los virus tampoco.  Ya que los resfriados, tal como explica la pediatra Gloria Colli, los resfriados suceden por dos razones que deben darse a la vez: frio y virus.

Virus hay durante todo el año, por todos los lugares. Pasan del tracto respiratorio de una persona a otra en el contacto diario. Estos virus se quedan en nuestras mucosas y en función de cual sea la respuesta de nuestro cuerpo, provocarán resfriado o no.

Por tanto enfermamos con más facilidad cuando hace frío ya que nos resguardamos de él en sitios más cálidos y ahí los virus aprovechan ese entorno para proliferar (calor, falta de ventilación y de renovación de aire…)

Así que, un niños que sale descalzo al exterior en invierno seguramente se resfriará, pero porque seguramente habrá algún virus en su tracto respiratorio, pero no porque vaya descalzo. Por tanto podemos perder el miedo a que los niños vayan descalzos por casa, ya que si tienen que enfermar, lo harán por estas otras razones, no por no vestir sus pies.

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