¿POR QUÉ LOS BEBÉS TIRAN TODO AL SUELO?

Los bebés llegan a una etapa en la que su mayor pasatiempo es lanzar todo al suelo. Esto tiene un porqué que va más allá de lo que podamos pensar a priori. A continuación, os contamos los detalles.

Seguramente tu peque te ha sorprendido en varias ocasiones con esta habilidad lanzando todo lo que tienen a su alcance directamente al suelo. Quizá en un primer momento lo veas como un acto de rebeldía o una llamada de atención hacia los padres, pero mas adelante lo ves como algo cotidiano.

En un primer momento pedirás que dejen de hacerlo, ya que pueden dañar algo importante o lastimar a cualquier persona de su entorno. Pero, por el contrario de lo que se pueda pensar, es una de las primeras destrezas del bebé que les permite conocer el mundo.

Cuando se tira un objeto al suelo, hay que medir la distancia con la que se lleva a cabo esta acción, la distancia, tener un objetivo, medir la posición en la que tiene que estar, cuidar con los obstáculos que le rodean… Esto es todo lo que va aprendiendo el bebé cada vez que intenta tirar algo al suelo.

Parece que nunca se cansan de intentarlo y de mejorar la técnica, pero al contrario de lo que puedes pensar en un momento, hay que entenderlo como una señal de la evolución del bebé y de crecimiento, lo cual le dará mas estrategias para enfrentarse a otros retos que la vida vaya poniendo en su camino.

En vez de regañar o inhibir esta acción, lo que deberíamos de hacer es orientarle para que identifique el peligro y reconozca los materiales delicados. Distinguir cuando y con qué puede hacerlo y cuando no. Esto no supone una tarea fácil, sino que supone una odisea llena de logros y desafíos.

Pero antes de comenzar con esta tarea, es imprescindible conocer con detalle lo que aprende con su fuerza:

  • Descubre lo que sucede con el objeto si se rompe
  • Aprende nuevos sonidos que puede hacer el objeto
  • Si aunque lo golpee vuelve al mismo lugar
  • Medir las distancias
  • Pone a prueba sus destrezas, si vale la pena continuar con este experimento o es mejor pasar a uno nuevo.
  • Conocen la relación entre causa y efecto. Tras la decisión de lanzar el objeto ven lo que esto ocasiona, no solo en el objeto en sí, sino también en la reacción de sus padres y personas de su entorno.

No cabe duda de que despierta mil cuestiones que van respondiendo con la práctica, es decir, lo tiran tantas veces como sean necesarias para satisfacer su curiosidad.

Aunque parezca algo sencillo, el bebé utiliza los sentidos de la vista y la audición. El primero es necesario para analizar la trayectoria que va a seguir el objeto, como varía en función de la medida y el peso de este, y como cambia la percepción de su tamaño cuando está cerca y cuando se aleja. En relación con la audición, si el espacio de tiempo en el que oímos el golpe en el suelo es largo, implica que la distancia recorrida es amplia y viceversa.

También es muy importante en este aspecto la interacción social. El niño percibe que si un elemento despierta interés en la gente que le rodea, le servirá para crear momentos que compartir con ellos creando de este mono nuevas conexiones.

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA MEJORAR ESTA EXPERIENCIA?

A menos que el objeto que lance sea delicado o peligroso para él, es mejor no regañarle. En vez de esto, es mucho mas productivo enseñarle cuales son los objetos que puede lanzar y hacia donde puede hacerlo. Por supuesto, hay que crearle también el hábito de recoger todo lo que lance y que sea organizado.

Por ejemplo, puedes enseñarle a tirar papeles a la papelera, o la ropa sucia al cesto de la colada. De este modo, poco a poco entenderá lo que está bien y le traerá un beneficio a sí mismo.

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